El doctor Barraquer está atendiendo a un nuevo paciente.
- ¿Ve aquella letra de la pared?
- Sí, señora.
Le dice un espermatozoide a otro:
- Oye tío, ¿sabes si falta mucho para llegar al ovario?
- Una barbaridad. ¡Todavía vamos por la garganta!
- Oye, ¿qué es peor: la ignorancia o el desinterés?
- Ni lo sé ni me importa.
- Mi marido es tocólogo.
- Pues el mío es meteorólogo.
- ¡Qué suerte tienen algunas!
En la consulta del psiquiatra.
- Doctor, tengo un problema de inseguridad. ¿O no?
- Mi hijo, en su nuevo trabajo, se encuentra como pez en el agua.
- ¿Qué hace?
- Nada.
El cocinero al capitán en una tormenta:
-Capitán, ¡que zozobra!
- No te preocupes, mejor que zozobre que no que fafalte.
Era una vez una pareja que estaba durmiendo y de repente dice la señora:
- ¡Mi marido, mi marido!
En eso sale el señor corriendo hasta que llega al parque y dice:
- Pero si yo soy su marido.
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